La imagen corporativa es un elemento fundamental en cualquier negocio, empresa, servicio o marca. Es un factor que va más allá de una simple imagen o un “logotipo” con el que se identifica a un producto, una compañía o un servicio.
Si piensas en tu marca favorita de smartphones o en una de las más conocidas y referentes para ti del mundo del motor, ¿qué te sugiere la marca y qué características le atribuyes? Es decir, ¿qué significa tener un producto de una firma concreta y qué representa? Estos valores e ideas van ligados a su imagen de empresa y, por tanto, forman parte de una estrategia planificada y sólida.
Desde Baobab Marketing, como agencia de marketing digital, también somos expertos en crear marcas de este tipo, creando así una esencia y unos valores alrededor de un producto o servicio concreto que genere impacto en su público objetivo. Por eso, en este artículo, te contamos qué es este concepto, por qué es tan importante y para qué sirve.
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¿Qué es la imagen corporativa?
Si explicamos en detalle qué es la imagen de una empresa, es un concepto que va mucho más allá del logotipo y los elementos visuales de una firma, un producto o servicio. Engloba desde sus elementos distintivos (colores, formas, logo, etc.) hasta su ideología, valores, personalidad, esencia y, por tanto, lo que refleja en el mercado. A la vez, es el concepto que permite a los consumidores percibir e identificar una marca y sus características.
Por lo tanto, es la representación mental que un usuario tiene de una empresa, un negocio, un producto o un servicio en cuanto ve o percibe sus elementos visuales, colores, elementos emocionales y comunicativos, su relación con el mundo, características culturales, la experiencia de usuario, etcétera.
Es, sin duda, un elemento que supera lo gráfico y permite posicionar una firma en un mercado cada vez más exigente. Sin ninguna duda, cada vez es más necesario crear relaciones sólidas con la audiencia potencial para conseguir que te elijan. Por ello, es muy importante trabajarlo a medida y bajo una estrategia de marketing coherente con los valores y personalidad de la compañía.
¿Para qué sirve la imagen corporativa?
Como hemos comentado, no es solo una idea gráfica, sino que se trata de una herramienta estratégica que permite crear un recuerdo y una idea específica de una marca en concreto. Por lo tanto, entre las funciones de la imagen corporativa se encuentran:
- 1. Crear una imagen coherente y sólida. Esto es fundamental al crear una marca nueva, al planificar qué valores y qué características va a mostrar, se controla la imagen que va a proyectar al público objetivo y a los usuarios en general.
- 2. Generar relaciones de calidad. Es primordial conseguir que un público específico tenga un sentimiento de pertenencia a un grupo (en este caso a tu marca, producto, servicio…) y que, por tanto, comparta valores e ideas.
- Atraer nuevos usuarios. Este es uno de los objetivos de la imagen corporativa más importantes de una empresa o marca en concreto. En el mercado hay una amplia oferta de todo tipo de productos y servicios, por lo que impactar positivamente y crear un recuerdo diferente en la mente de la audiencia generará más clientes nuevos.
- Fidelizar a la clientela. No nos podemos olvidar de los que ya son clientes, dado que muchas veces es la parte más importante para sustentar un negocio. Hay que ir más allá de la captación de nuevos clientes, también es necesario fidelizar a los que ya se tiene. Por tanto, a través de la imagen y los valores que representa una compañía se puede fidelizar y afianzar una relación existente.
- Generar confianza y fiabilidad. O eres de fiar, o no te eligen. Así de sencillo. Por eso, a la hora de crear este tipo de concepto hay que tener en cuenta que sea una imagen profesional acorde al mercado, a los objetivos empresariales y comprometida con el sector, coherente con la calidad y el producto o servicio.
- Reconocer a la marca. Trabajar esta idea visual y mental permite identificar una firma solo con ver un “logo” o hablar de “aquello que hace sentir”. Es decir, si hablamos de “la bebida de la felicidad”, por ejemplo, seguro que te viene una marca específica a la cabeza.
- Formar parte de una estrategia de marketing. Definir correctamente este elemento es clave para que toda la parte de marketing de una empresa o un negocio sea coherente, esté estrechamente relacionada y se puedan crear campañas cohesionadas y efectivas tanto a nivel online como offline.
Objetivos que debe perseguir la imagen corporativa
Una imagen de empresa tiene unos objetivos específicos que permiten clasificar y posicionar una marca, un producto, una firma o un servicio junto a unos valores concretos y en un mercado específico. Por eso, es fundamental crearla para:
- Crear una identidad de marca única y reconocible.
- Transmitir unos valores concretos y totalmente ligados a su imagen.
- Reflejar la misión, visión y valores de la empresa.
- Conectar emocionalmente con su público.
- Generar un vínculo duradero con sus ya clientes.
- Potenciar y favorecer la reputación de la empresa.
- Aumentar la percepción de calidad y eficiencia.
- Ofrecer una imagen de competitividad y compromiso.
- Expandir el negocio fácilmente.
Elementos que componen la imagen corporativa
Hay diferentes elementos que forman parte de la imagen de una empresa, por lo que es necesario trabajar, cuidar y reforzar cada uno de ellos para conseguir los objetivos anteriormente mencionados. Para ello, es clave crear una estrategia de marketing previamente y diseñar una imagen de forma profesional, más allá de un simple elemento visual.
- Nombre o concepto. Es clave que este sea llamativo, atractivo y fácil de recordar.
- Eslogan. Puede aportar información diferencial. Relevante de la marca en su sector.
- Logotipo y símbolos. Estos son los elementos gráficos y visuales que van a permitir diferenciarla de otras marcas.
- Colores. Hay colores específicos para un tipo de producto, por lo que es importante elegir las tonalidades más acordes a tu sector y tipo de producto/servicio.
- Materiales corporativos. Desde las tarjetas de visita a los productos de merchandising personalizados con tu marca impactan en tus potenciales clientes, dado que son elementos clave en reuniones, por ejemplo.
- Página web. Si tienes un sitio web online, es fundamental que cuente con los elementos de la imagen intencional de tu negocio.
- Redes sociales. En los perfiles sociales también se debe seguir la estética y la comunicación acorde a tu imagen de empresa.
- Comunicación verbal. La comunicación y el lenguaje, además del tono y la cercanía, es primordial para dirigirte a tu audiencia de una forma concreta y no de otra.
- Experiencia del cliente. La experiencia de usuario (funcionalidad del producto, el momento desde que lo compra, hasta incluso el servicio postventa o el asesoramiento previo) es fundamental para influir positivamente en una imagen de marca fuerte y potente.
- Valores de la empresa. Si tu empresa o negocio destaca por unos valores y unas ideas concretas, se deben reflejar en todo lo que hace. No tiene sentido mostrar un concepto totalmente contrario o no coherente con aquello que le representa.
- Reputación y responsabilidad corporativa. El compromiso social y la imagen que genera en la mente de la audiencia también contribuyen directamente en la creación de esta imagen corporativa profesional.
Tipos de imagen corporativa
Como hemos explicado, hay una gran variedad de elementos que forman parte de la creación de esta imagen de empresa. Por lo que, hay distintos tipos y que ayudan a trabajarla.
- Imagen corporativa interna
Es importante cuidar lo que refleja tu empresa a tu público objetivo, pero todavía más de cara a tus empleados y a tu equipo interno. No servirá de nada trabajar a nivel exterior si no se cuidar la imagen interior. Además, trabajarla bien aumentará el compromiso de tus trabajadores y su motivación.
- Imagen corporativa externa
Esta es la imagen mental que tienen los usuarios, proveedores, colaboradores y los usuarios que no forman parte de tu compañía. Es decir, las ideas y percepciones que genera tu marca.
- Imagen corporativa proyectada
Esta es la que quiere proyectar la imagen a través de sus acciones de marketing, comunicación, eventos, etcétera. Esta suele tener una estrategia bien definida.
- Imagen corporativa percibida
Es la que realmente tiene el público cuando piensa en la firma, en sus productos y servicios. Se basa en la experiencia real del usuario, en lo que han escuchado de otras experiencias, etcétera.
- Imagen corporativa deseada
Esta es la imagen que se desea reflejar y, por tanto, por la que se trabaja para conseguir proyectar unos valores específicos donde se demuestre la calidad, por ejemplo.
¿Cómo construir una imagen corporativa fuerte?
Para poder trabajar y crear bien el concepto de imagen de la empresa es importante planificar y llevar a cabo una serie de acciones tanto internas como externas. Sobre todo, es fundamental trabajar de forma profesional, con una visión global que sea capaz de agrupar las diferentes formas y los distintos tipos que hay para construir realmente un recuerdo único y práctico.
Lo más importante es definir (si no se ha hecho previamente) la misión, visión, los valores, ideales y personalidad de la compañía. Después hay que desarrollar los elementos gráficos y visuales que representen estos conceptos (colores, tipografía, logos, etcétera). Es esencial unificar ambas partes para que, en conjunto, transmitan realmente lo que la empresa es.
También hay que cuidar hasta el más mínimo detalle de toda la experiencia, de principio a fin. Desde que un potencial cliente tiene la primera interacción con la marca hasta la experiencia de usuario de un cliente recurrente. Es decir, es igual de importante trabajar bien un anuncio pagado que el email de gracias por comprar de un cliente ya fidelizado.
Con el objetivo de conseguir una experiencia positiva y memorable, es necesario analizar, evaluar y ajustar cada cierto tiempo. De esta forma se trabaja por construir un recuerdo único, positivo y referente en el sector.
Ejemplos de imagen corporativa
Ejemplos de imágenes corporativas positivas y memorables hay muchos, seguro que más de lo que crees. De hecho, hasta se pueden clasificar por sector y tipo de producto o servicio. Por ejemplo:
- Apple es el claro ejemplo de una imagen de empresa cuidada en el mundo de la telefonía móvil La manzana permite identificar todos sus dispositivos y genera una filosofía que engloba minimalismo, calidad, alto rendimiento e innovación.
- IKEA es clave en el sector del mobiliario asequible, práctico, funcional y práctico.
- Coca-Cola es una de las bebidas más icónicas, represente la felicidad, la diversión y la unión.
Como ves, trabajar por el concepto que se entiende por imagen corporativa aporta grandes beneficios a un negocio. Permite recordar y crear una experiencia única y exclusiva. Por eso, si estás desarrollando una empresa, un nuevo producto o servicio, y todavía no te has planteado todos estos conceptos, en Baobab Marketing podemos ayudarte.
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