Publicidad subliminal: qué es tipo e historia

La publicidad subliminal es una de esas estrategias que despiertan tanta curiosidad como debate. Se basa en introducir mensajes que el público no percibe de manera consciente, pero que impactan en su mente. A lo largo del tiempo se la ha acusado de ser una herramienta poco ética, capaz de manipular decisiones de consumo sin que la persona se dé cuenta. Desde películas hasta campañas gráficas, ha dejado una huella polémica en la historia de la comunicación comercial. 

En Baobab Marketing, como expertos en publicidad digital, hemos investigado cómo funciona este fenómeno, repasado sus momentos más sonados y seleccionado ejemplos que han dado que hablar.  

¿Tienes curiosidad? Pues sigue leyendo que vamos allá.  

Qué es la publicidad subliminal? 

La publicidad con mensaje subliminal consiste en insertar imágenes, palabras o sonidos que se presentan de forma tan sutil que el espectador no los percibe de manera consciente. A simple vista parece un anuncio normal, pero en realidad incluye un estímulo oculto diseñado para influir en la mente del consumidor. 

Se trata de una técnica rodeada de misterio porque se mueve en una línea difusa entre lo creativo y lo éticamente cuestionable. No intenta convencer con argumentos evidentes, sino despertar emociones, recuerdos o deseos sin que la persona se dé cuenta. 

¿Cómo funciona la publicidad subliminal en el cerebro? 

Un anuncio subliminal actúa aprovechando la rapidez con la que el cerebro procesa estímulos. La idea es que el mensaje llegue a la mente sin que la persona lo perciba de forma racional, influyendo en su subconsciente. Puede ser un fotograma que dura una fracción de segundo, una palabra escondida en una canción o un símbolo oculto en una imagen. 

El cerebro filtra la información consciente, pero esos destellos quedan registrados en áreas relacionadas con la memoria y la emoción. La teoría sostiene que, con el tiempo, esto puede predisponer al consumidor hacia una marca o un producto sin que sepa exactamente por qué. 

Historia de la publicidad subliminal 

La relación entre publicidad y mensajes subliminales tiene un origen muy comentado: en 1957, James Vicary aseguró que había insertado las frases “Drink Coca-Cola” y “Eat Popcorn” en una película, y que las ventas habían aumentado. Aunque más tarde se descubrió que los resultados estaban inflados, la idea se extendió como la pólvora y despertó el temor de ser manipulados sin darse cuenta. 

Desde entonces, distintas marcas y creativos han explorado esta técnica, unas veces de forma intencionada y otras jugando con la sugestión del público. En los años 70 y 80, con la llegada de regulaciones más estrictas sobre tabaco y alcohol, se popularizó como una manera de esquivar la censura. 

Tipos de publicidad subliminal 

Hay varias formas de utilizar esta estrategia mediante anuncios con mensajes subliminales, dependiendo del canal y del recurso creativo utilizado. 

Visuales  

Un ejemplo de publicidad subliminal clásico es el uso de imágenes camufladas en carteles, envases o logotipos. Se trata de formas, colores o símbolos que remiten a la marca sin mostrarla de manera evidente. 

Auditivas  

También existen los anuncios con publicidad subliminal en formato sonoro. Son frases ocultas en canciones, cambios de volumen imperceptibles o pistas de audio insertadas en segundo plano que buscan influir en el estado de ánimo o en las asociaciones del oyente. 

Ejemplos de publicidad subliminal 

La historia de la publicidad está llena de casos que han quedado en la memoria colectiva por lo polémicos o ingeniosos que fueron. Aquí tienes 8 anuncios publicitarios con mensajes subliminales que demuestran hasta dónde puede llegar la creatividad cuando se topa con límites legales o éticos. 

Benson & Hedges  

Los anuncios de esta marca de tabaco en Reino Unido usaban el paquete dorado como objeto de lujo, camuflándolo en escenas artísticas o surrealistas. Aunque no se mostraba de forma directa, todos sabían qué era. Un caso típico de propaganda subliminal para esquivar la prohibición de anunciar tabaco. 

Coca-cola  

En Brasil, durante los años 80, algunos carteles jugaban con formas curvas que guiaban inconscientemente la mirada hacia la botella. Ese mensaje subliminal de Coca-Cola reforzaba el deseo de consumo sin necesidad de texto explícito. 

Marlboro   

Con las restricciones al tabaco en la Fórmula 1, la marca reemplazó su logotipo por barras rojas y blancas en los coches Ferrari. No hacía falta más para reconocerlos. Fue uno de los grandes hitos del marketing subliminal, tan evidente que se convirtió en leyenda de la publicidad. 

Pepsi  

En los años 90, al apilarse las latas, la disposición gráfica formaba la palabra “SEX”. Este anuncio publicitario con mensaje subliminal generó polémica, pero también mucha notoriedad en el punto de venta. 

Absolut 

La marca de vodka lanzó campañas gráficas en las que escondía la silueta de su botella en paisajes o edificios. La forma era tan icónica que bastaba para identificarla. Un claro mensaje subliminal en publicidad, sutil y eficaz. 

Guinness  

En Reino Unido, la cervecera utilizó vallas con códigos gráficos en blanco y negro que evocaban la pinta de cerveza sin mostrar el logotipo. Una jugada maestra de publicidad con mensajes ocultos que permitió saltarse restricciones. 

Carlsberg   

Durante la Champions League, cuando no podían mostrar su logo, optaban por usar frases como “Probably…” con su tipografía y colores. Un anuncio subliminal que bastaba para que el público lo asociara a la marca de cerveza. 

Heineken  

En festivales europeos, en vez de anunciarse con palabras, la marca decoraba escenarios con estrellas rojas y el color verde de su identidad visual. Otro ejemplo de publicidad subliminal reconocible incluso sin nombrar a la marca. 

¿Realmente funciona la publicidad subliminal? Qué dice la ciencia 

La gran pregunta es si todo esto tiene efecto real. La investigación científica ha demostrado que sí existen influencias mínimas de los estímulos subliminales, sobre todo a corto plazo y en decisiones poco relevantes. Sin embargo, no hay pruebas sólidas de que un consumidor cambie radicalmente su conducta de compra solo por ver un mensaje oculto. 

La mayoría de expertos considera que la publicidad subliminal puede reforzar percepciones o predisposiciones, pero no controlar la mente. Más allá de la polémica, su legado es el de haber puesto a prueba la creatividad y haber abierto el debate sobre los límites éticos de la publicidad. 

Si lo que buscas es una campaña que de verdad enganche, genere conversación y funcione sin trampa ni cartón, en Baobab Marketing diseñamos estrategias transparentes y efectivas para que tu marca conecte con el público de forma honesta y memorable. 

 

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